MANTENIMIENTO DE HORQUILLAS MANITOU

MANTENIMIENTO DE HORQUILLAS MANITOU

Las marcas, los distribuidores, las tiendas, e incluso la prensa... todos solemos ser muy "conservadores" a la hora de contarles a los usuarios que aunque nuestras bicis y componentes tengan un montón de novísima y cara tecnología, siguen siendo a la vez elementos mecánicos tremendamentes simples y que requieren de un montón de mantenimiento. Es duro explicarle a un cliente que aunque se gaste miles de euros en su nueva bici de montaña, no se va a librar de las averías si no lleva mantenimientos periódicos preventivos en muchos de los componentes de su nuevo "juguete". Mantenimientos que, por supuesto, no son baratos. Transmisión, ruedas, frenos, el propio cuadro, y por su puesto las suspensiones. Este artículo del blog es el primero de una serie de ellos para explicar en qué consisten esas operaciones de mantenimiento para tu horquilla Manitou y cada cuánto debemos hacerlas.

Las suspensiones requieren especial cuidado, si queremos que funcionen en cada salida correctamente y con la durabilidad que todos esperamos de ellas. Sirva como ejemplo el tan habitaul consejo de limpiar con un trapo suaves las botellas de nuestra horquilla en cada salida, para quitar el polvo y suciedad acumulados en nuestra salida. Por muchos pistones, reguladores, válvulas que lleve nuestra horquilla dentro, por mucha tecnología interna que tenga, no deja de ser un sistema basado en un par de barras que se introducen, más o menos, en unas botellas, respondiendo a  cada irregularidad del terreno, guiadas por unos casquillos de fricción y por unos retenes que tratan de evitar que no entre la suciedad. Pues bien, esa simple maniobra de limpiar las barras de nuestra horquilla en cada salida, puede evitar muchos problemas en el futuro, y... seamos sinceros, ¿lo hacemos? Esta es la pimera y más habitual maniobra de mantenimiento (y por suerte barata) que requiere nuestra horquilla de suspensión Manitou.

Después es imprescindible para el correcto funcionamiento de las horquillas, y para no perder la garantía, realizar mantenimientos internos  periódicos. Es difícil fijar unos intervalos de mantenimiendo para todo el mundo, pues estos dependen de las horas de uso, de la intensidad con la que se usa la suspensión, y del terreno por el que se utiliza la horquilla. No es lo mismo un ciclista de fin de semana que un competidor que entrena a diario, no es lo mismo usar la bici por pistas llanas y con pocos baches que hacer enduro por abruptas bajadas, y no es lo mismo el barro asturiano que el polvo de Almería. Pero he aquí las pautas generales que recomienda Manitou en sus manuales para efectuar mantenimientos básicos y completos a nuestras suspensiones.

QUE HACER A TU HORQUILLA MANITOU Y CUANDO

Por norma general, un ciclista de montaña que podríamos denominar como un usuario de fin de semana, que realice un uso normal de la bici en unas circunstancias de terreno normal (ni muy embarrado, ni extremadamente seco), debe realizar un mantenimiento básico de su horquilla a los 6 meses de uso. Un mantenimiento básico consiste básicamente en desmontar las botellas, cambiar los retenes y las esponjillas limpiando previamente los alojamientos, y sustituir el aceite de lubricación. Conviene también verificar que el pistón del aire sigue cubierto de aceite de lubricación, para un correcto funcionamiento.

 

   

 
A los 6 meses, este usuario medio que monta en condiciones ambientales normales, debería hacer un segundo mantenimiento a su horquilla Manitou, pero esta vez, un mantenimiento completo. En este caso, además de sustituir el juego de retenes y el aceite de lubricación que hay entre botellas y barras, hay que abrir los distintos cartuchos que van dentro de ambas barras, entre otras cosas para reemplazar todas las juntas tóricas. Por un lado el cartucho del aire de la barra izquierda cambiaremos juntas como la del pistón del aire. En la barra derecha, sustituiremos también el aceite hidráulico del cartucho de compresión, y las distintas juntas en éste y en el cartucho del rebote. Renovaremos por tanto los retenes, todas las juntas tóricas, el aceite de lubricación y el aceite hidráulico.

A partir de ahí, para este usuario calificado como de fin de semana, y en condiciones de terreno normales, se alternarán los mantenimientos básicos y completos cada 6 meses.

Sin embargo, si en estas circunstancias normales de terreno, ni muy embarrado ni muy seco, estuviéramos hablando de un uso intensivo por un usuario avanzado, como por ejemplo alguien que compita y entrene varios días entre semana, habría que acortar los períodos de mantenimiento. Un usuario que dedique más horas a la bici que las habituales salidas de fin de semana, debería hacer el mentanimiento básico a los 4 meses de haber estrenado su horquilla Manitou. E igualmente, debería adelantar el mantanimiento completo de la horquilla al octavo mes de uso. Así, los servicios básicos y completos se deben alternar a los 4 y 8 meses, y posterioremente a los 12 y a los 16 meses, y así sucesivamente.

Pero también hay que tener en cuenta las condiciones del terreno por el que montamos, y nos referimos especialmente a zonas de mucha lluvia y por tanto barro, o a zonas extremadamente secas con mucho polvo fino. El barro, la suciedad, y el fino polvo que se mete en todas partes no son los mejores amigos de nuestras suspensiones.

En estas circunstancias que podríamos llamar severas, un usuario normal de fin de semana de semana debe adelantar sus períodos de mantenimiento a los 4 y 8 meses respectivamente para los servicios básicos y completos de su horquilla. Si no queremos que estos elementos dañen el interior de nuestras suspensiones, conviene alternar los mantenimientos cada 4 meses.

Y si en estas mismas condiciones severas, eres un ciclista de uso intensivo de los que sale casi a diario, igualmente deberías hacer tus mantenimientos más a menudo. Los básicos a los 3 meses de uso, y los completos a los 6 meses de uso. Y así alternar operaciones de servicio de uno y otro tipo cada 3 meses. A partir de estas directrices que indica Manitou, hay que aplicar el sentido común. Si en un momento determinado usas tu bici más de lo habitual, o si por ejemplo, padeces un invierno más lluvioso de lo normal, deberás anticipar un poco el próximo servicio para tu horquilla. Sobre esta base, entender las variables de horas de uso, de intensidad de uso, y del terreno y las condiciones, deben hacerte ajustar los intervalos de mantenimiento.

La ausencia de servicio provoca síntomas claros en tu horquilla. En el taller, cada vez que abrimos una horquilla ya sea en una tramitación de garantía como en un servicio, sabemos mucho del usuario y del tipo de uso que acompañan a esa horquilla Manitou. Vemos el color del aceite, su densidad y su estado, las partículas que hay en él. Vemos el interior de los retenes, el estado de las gomas, el nivel de lubricación de las esponjillas, el desgaste de las barras y las posibles marcas, y un sinfín de detalles que nos revelan la vida que ha llevado la suspensión.

Por último, no queremos dejar de recordarte la necesidad y conveniencia de emplear recambios originales Manitou. Nuestra marca es quien mejor conoce todos los parámateros ideales para que los recambios ofrezcan las mejores prestaciones para tu suspensión. Retenes y juntas, pero también el aceite de lubricación Motorex, el aceite hidráulico Maxima, o la grasa Slickoleum. Cuida de tu horquilla Manitou, y su rendimiento será ideal y logenvo.

Si quieres ver las operaciones de mantenimiento y sus precios (incluyen recogida y envío por mensajería), pincha aquí: 

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